La belleza de tus hijas

Los medios de comunicación nos bombardean diariamente con la idea de que mientras más delgada, más bonita y sexy  es una mujer. Lo cual –por supuesto–, es totalmente falso; afirma Francia Benson en su artículo “Cómo hablar de la belleza con nuestras hijas”.

Parece un tema trivial, pero no lo es. El concepto de belleza que desarrollen las niñas puede determinar su autoestima y su salud presente y futura. Por ello es importante hablar con ellas al respecto.

De acuerdo con Benson, “el cincuenta por ciento de las jóvenes entre trece y quince años piensa que tiene sobrepeso, según las estadísticas nacionales de anorexia. Cada vez a una edad más temprana, comienzan a preocuparse por su peso,  siendo vulnerables a desarrollar anorexia o bulimia; enfermedades mentales muy difíciles de tratar. Las estadísticas también sugieren que el 10% de las personas con anorexia va a morir por su causa y que es la tercera enfermedad crónica más común entre los jóvenes.”

A continuación citamos algunas recomendaciones que hace la autora para reconocer los síntomas de la anorexia y la bulimia:

La anorexia se caracteriza porque dejan de comer para no ganar peso.

Entre las señales que pueden alertar a los padres cuyas hijas pueden estar sufriendo anorexia, están:

•Dejar de comer un tiempo o reducir las porciones.

•Ejercitar por muchas horas.

•Tener miedo excesivo de ganar peso.

•Quejarse de su peso todo el tiempo.

•Mirarse al espejo para criticarse, pesarse varias veces, medirse.

•Padecer depresión.

La bulimia se define por comer grandes cantidades de comida y después vomitarla. Las señales son diferentes a las de la anorexia:

•horas.

•Vomitar y usar laxantes.

•Sentirse avergonzada por haber comido.

•Ganar bastante peso en poco tiempo

•Desaparición de grandes cantidades de comida.

•Padecer depresión.

Los síntomas comunes son: hablar demasiado sobre dieta y acerca del peso, bu.scar recetas con bajas calorías y ejercitar por varias horas al día.

Es importante conversar y hacerles sentir que están orgullosos de ellas. Asegúrenles que son hermosas tal como son. Este no es un trabajo solo de las madres, los padres deben involucrase también. Es necesario hablar del tema a una edad temprana, antes de que desarrollen cualquier desorden alimenticio, pero si su hija ya padece uno de ellos, es mejor hablar tarde que nunca.

Hablen de lo que significa la belleza y qué es lo que realmente hace a una persona hermosa. Busquen recetas deliciosas, nutritivas y saludables. Asegúrense de discutir sobre la importancia de consumir carbohidratos, proteínas y ciertas grasas. Es esencial que hablen sobre los diferentes tipos de cuerpos. Unas mujeres son más delgadas que otras naturalmente. Otras tienen una consistencia corporal más grande, pero todas son hermosas porque no es la talla lo que define la belleza de una mujer.

Preparen rutinas de ejercicios, no precisamente para bajar de peso, sino para mantenerse activos y saludables. El resultado obvio será mantener un peso con el cual se sientan bien. Háganlo de una forma divertida, de modo que su meta no sea perder tantas calorías o bajar tantos kilos, sino tener una actividad familiar que bien podría convertirse en tradición.

Tengan cuidado con su vocabulario, palabras como “gorda” y “fea” no deben ser mencionadas en su hogar.

Madres: enséñenles trucos de belleza como maquillarse y arreglarse el pelo. Las jóvenes deben saber que la belleza es mucho más que el peso. Ayúdenles a resaltar sus rasgos físicos favoritos. Háganles saber que la belleza interior es aún más importante que la exterior.

La comunicación es base para tener una relación cercana con sus hijas. Estén pendientes de lo que hacen, de lo que hablan, de lo que miran en la televisión e Internet, y de lo que hacen y comen. No significa que deben convertirse en su sombra; simplemente deben prestar atención a esos detalles.

La mejor forma de combatir desórdenes alimenticios es cultivando una buena autoestima. Su papel de padres es hacer que sus hijos se sientan amados y especiales. Recuérdenles constantemente sus cualidades.”

 

Fuente: http://familias.com/como-hablar-de-la-belleza-con-nuestras-hijas